La tranquilidad de un balance aprobado no debe dejar lugar a seguir improvisando



En el día de ayer se celebró una nueva instancia democrática donde los socios y las socias aprobamos el balance 2021-2022.


Desde nuestra agrupación acompañamos la aprobación del mismo entendiendo que ante momentos de crisis como el que vive la actual CD nunca es conveniente seguir socavando la institucionalidad del club.


Desde el punto de vista económico el balance demuestra que el club se encontraba y se encuentra en una situación manejable y estable en un mundo y país con importantes fluctuaciones y crisis económicas.


No queremos dejar de expresar preocupación ante la falta de respuestas por parte de la CD a la Comisión Fiscalizadora. Observamos que en reiteradas ocasiones la Comisión Fiscalizadora, tanto por la mayoría como por la minoría, solicitó información necesaria para dictaminar sobre el balance que nunca fue presentada. La transparencia es un concepto a defender más en actos que en dichos.


Por otro lado, la herencia ya no sirve para explicar las decisiones que se toman actualmente. La confrontación constante es una práctica que le ha hecho mucho daño a Newell’s. Es necesario construir hacia adelante esforzándonos en armar políticas de estado a partir de las coincidencias más que seguir aumentando el enojo entre hinchas.


Por último, el fútbol de Newell’s no tolera más una metodología de otro siglo. Hace años que insistimos en que la forma de gestionar el fútbol debe dar un vuelco sustancial. Newell’s no puede seguir saliendo a buscar DT sin un plan futbolístico basado en datos que fundamenten la opción elegida. Cuando no hay plan y tampoco convicción, el club siempre pierde y queda a merced de representantes, operadores y allegados.


Hoy en día, los grandes clubes disponen de enormes equipos de analistas de datos, financieros y técnicos. Todos, en conjunto con directivos y cuerpos técnicos, aportan a la construcción conjunta de una idea clara de perfiles idóneos para ocupar los diferentes roles futbolísticos. Como expresamos no hace mucho tiempo atrás, Newell’s no puede darse el lujo de seguir con una actitud reactiva, sino que necesita adelantarse a los mercados y tener previsto un cúmulo de opciones para cada circunstancia. Sin plan dirigencial, sin proyecto futbolístico y sin Secretaría Técnica de vanguardia, el club seguirá a la deriva, esperando que la pelota entre por azar.