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 | Además de López hubo otros partícipes y cómplices fundamentales de la dictadura.
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Con Newell`s no.
Por Gonzalo Cupido Piedrabuena (socio del CANOB)
Durante 14 años, nuestro club fue presa de un sinsentido mayúsculo. La imposición de una voz, el enraizamiento del miedo, el despojo de derechos y facultades propias de sus componentes más genuinos, los socios, fueron claves fundamentales y síntomas comunes de un proceso institucionalmente insano.
Adentrarnos en el contenido de semejante situación, nos explica que durante este período, nuestro Newell’s fue manejado por dirigentes que enriquecieron sus patrimonios a costa del club, utilizaron cuantiosos artilugios internos para dicho propósito, nunca garantizaron el normal procedimiento electoral, siempre despojaron al socio de la acción básica e indispensable de ser escuchado, y digitaron todo en función de intereses personales. Plasmada esta batería de acciones perversas, el terror cosechó.
En la memoria de todo hincha leproso, debe quedar la negativa como guardián de lo peor que ocurrió en nuestro club. La negativa a los símbolos más grandiosos de Newell’s es una de las heridas más grandes de esta locura. Un Newell’s privado de Bielsas y Martinos no es Newell’s. La negativa de aprovechar nuestro club es algo imperdonable y caro a nuestro sentimiento: el sólo recordarlo, avecina la lágrima. Y el sólo recordarlo también hoy con un simple “nos juntamos en el club”, convierte a la lágrima como garante de la existencia de la memoria.
El recuento de sólo estas menciones, hace que la introspección leprosa más grande radique en una frase que nos hermanó a todos, gritada a voz encarnizada y a más no poder… Con Newell’s no.
14 años pasaron. 6 presidentes de la nación, 3 gobernadores provinciales distintos, dos modelos económicos, una crisis institucional sin precedentes… Todo eso en 14 años. En nuestro Newell’s sólo hubo un presidente, un modelo, una directiva, una sola voz, un discurso hipócrita, un club cerrado, una pretendida identidad impuesta forzosamente y una sistemática manifestación de violencia hacia los propios hinchas. Una situación tal en plena democracia no se sostiene por sí sola. La prensa adicta, la justicia cómplice y la inacción política de turno hicieron que este monstruo pareciera, por momentos, indestructible.
El amor pudo más. Y el sólo mirarnos a los ojos, simples desconocidos con pasiones irrefrenables en común, hicieron que el castillo comenzara a derrumbarse. El hincha recuperó a su club, y ese es el título más noble que se le puede adjudicar al sepultamiento de la desidia.
Hacia el futuro, y construyendo con la memoria del pasado, este período oscuro fue un quiebre de la esencia leprosa. Y ese debe ser el tesoro, cuidado con recelo, de la memoria colectiva de todos aquellos que nos enorgullecemos de ser de Newell’s.
La epopeya
Por Pablo Álvarez (Nota publicada en el periódico El Eslabón Nº 91 - enero de 2009)
Después de casi dos años de lucha en las calles, el Club Atlético Newell´s Old Boys recuperó la democracia. La lucha iniciada por los Socios e Hinchas Autoconvocados marca un final, y también un principio.
El final de una era, signada por la violencia física y las artimañas judiciales, llegó después de un año y medio de intensas movilizaciones y una lucha organizada que supo crecer al calor de la unidad y pasión. El sentimiento pudo contra la prepotencia, el amor a la camiseta contra el apriete y las influencias. Eduardo López basó su poder en el miedo y una impunidad que pudo construir con la complicidad judicial y el silencio de gran parte de los medios de comunicación.
14 años de proscripción, que fueron acompañados por el vaciamiento del club y la anulación de todos los lugares de encuentro y de pertenencia de los socios, ya forman parte de una de las páginas más oscuras de una ciudad que de la mano de las generaciones más jóvenes comenzó a recuperar parte del orgullo y el amor por la historia. Hace un año y medio los socios e hinchas autoconvocados de Newell's salieron a protagonizar la historia, y ganando las calles marcaron el principio del fin de la dictadura de Eduardo López. Más allá de los referentes visibles el triunfo del 14 de diciembre fue construido por la movilización del pueblo leproso, que de a poco fue transformando al miedo en acción y rebeldía.
Alianzas Fueron 14 años de silencio y de terror en la cancha, avalados por la vista gorda de gran parte de los medios de comunicación y de un entramado judicial y económico que permitió la prepotencia y el despojo.
Eduardo López no estuvo solo, su poder fue acompañado por muchas complicidades que hicieron fuerte su torre de marfil. Los matones a sueldo de la barra brava, diseminados en el estadio, fueron la garantía de silencio de las voces disidentes y marcaron las reglas de juego, mientras que la justicia provincial permitió que durante 14 años se impidiera votar a los socios, mediante vetos y una junta electoral que rechazaba cada uno de los avales presentados por la oposición. Ahora que se hace visible la magnitud del despojo es oportuno preguntarnos: ¿cómo pudo ser?, ¿qué mecanismos hicieron posible tanta vergüenza y tanta inacción por parte de la justicia y de quienes gobernaron y gobiernan la Provincia?
Olvidos Por estos días, el secretario de Comunicación Social de la Provincia, Rubén Galassi, señaló que "el gobierno brindó las garantías para que se realice el acto eleccionario en Ñuls. Tras 14 años, el domingo hubo elecciones y para ello fue fundamental el trabajo realizado por la Fiscalía de Estado, a través de la Inspección General de Personas Jurídicas, y del Ministerio de Seguridad". Los Socios e Hinchas Autoconvocados del Club Atlético Newell´s Old Boys rechazaron tales afirmaciones: "Destacamos que la concreción del proceso electoral del pasado 14 de diciembre de 2008 es pura y exclusivamente mérito de aquellos socios e hinchas que decidieron tomar el destino del club en sus manos y se organizaron para torcerlo a favor de la democracia verdadera, que es la que se ejerce y no la que se declama. En ese camino debimos soportar difamaciones por parte de la prensa y del gobierno, aprietes de la justicia, intimidaciones, amenazas y agresiones por parte de la mafia que gobernó el club y sus personeros. En cuanto al accionar del Gobierno Provincial, encabezado por Hermes Binner es necesario dejar en claro su completo desentendimiento respecto del problema, rayando irresponsablemente con la complicidad hacia quienes a todas luces utilizaron el CANOB para cometer todo tipo de delitos, desde el la evasión impositiva hasta el homicidio"
Desde que los socios e hinchas comenzaron a organizarse. Se elevaron ante las autoridades de la Provincia diversos pedidos de audiencia, sin embargo la única entrevista pudo concretarse en un bar, cuando un grupo de socios e hinchas autoconvocados abordaron al Gobernador Hermes Binner. En esa ocasión el Gobernador declaró expresamente que no estaba preocupado por la situación del Club Atlético Newell´s Old Boys, y días después acusó a los Socios e Hinchas Autoconvocados de autoritarios. Luego de la suerte de entrevista, algunos de los participantes de la misma recibieron citaciones judiciales en sus domicilios.
Protagonistas "Todos deberíamos entender que, cualquier intento por recuperar lo mejor de la historia ñubelista, comienza por lograr que sus próximas autoridades sean legítimas. Participar masivamente y de manera civilizada del acto de mañana, es la mejor forma de enfrentar la impunidad". Las palabras de Marcelo Bielsa en su carta abierta que recorrió las redacciones de todos los medios dieron el marco a una jornada histórica que trasciende la pasión futbolera, y a la luz de la historia será reconocida su importancia como una epopeya de la ciudad de Rosario.
Del mismo modo se hace necesario dar a conocer la trama de complicidades que aún persiste, y permite que muchos de los socios y cómplices de la era de Eduardo López continúen sin ser juzgados. Derrotar políticamente esa trama de impunidades es parte de la pelea que debe continuar.
Mientas tanto las imágenes y palabras que fueron escritas en las calles serán muy difíciles de borrar. La historia recordará cuando un día jueves 11 de diciembre una caravana de hinchas leprosos tomó el estadio, después de 14 años, y nadie pudo cerrar las persianas, y la barra brava retrocedió."Emociona descubrir que se puede... que todos somos humanos... que nadie es invencible...". El comunicado emitido por la Asociación Civil Salvemos al Fútbol expresa la alegría de una jornada histórica, y la convicción de que la pelea tiene que seguir. En ese marco, la asociación presidida por Mónica Nizardo dio a conocer parte de un comunicado que en breve será difundido: "Democratizar el fútbol argentino". "El Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) debe ser elegido por todos los socios de los clubes. Que esto se haga realidad depende de nosotros, los socios de los clubes afiliados a la AFA".
Hace un año y medio los socios e hinchas autoconvocados de Newell's ganaron las calles. Ese mismo día marcaron el principio del fin de una era de desprecio, pero también, sin saberlo estaban marcando el comienzo de otro principio.
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