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En un partido repleto de expulsiones y con mucha participación del árbitro, la Lepra cosechó un punto que permite sumar pero que no conforma.
Otra vez la remamos desde atrás. El equipo no puede terminar de demostrar personalidad en esos minutos iniciales. En este aspecto, volvimos a tropezar con la misma piedra que en el campeonato anterior, un gol en los primeros minutos nos complicó la vida. Como así no dormimos, pudimos recuperarnos en poco tiempo gracias al penal convertido por el Flaco Schiavi. Estratégicamente el equipo pudo armarse luego con el paso de los minutos. A partir del empate, pudimos ser más inteligentes con la pelota. La expulsión de Bernardi (muy discutida), trajo sus complicaciones, pero la enorme tarea de Mateo brindó seguridad al mediocampo que se hacía muy ancho. En el 10 contra 10, la dinámica del juego mermó, Newell’s fue pasivo cuando defendía, esperando bien parado y no pudo explotar mucho los espacios en ataque, más allá de alguna llegada esporádica. Para completar la mala fortuna que acompañó a la Lepra en la primera etapa, Núñez se fue expulsado promediando el final por con un codazo.
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El segundo tiempo comenzaba ya con grandes inconvenientes, pero en esos pocos minutos con un hombre de menos, Newell’s supo neutralizar a los delanteros rivales. Fueron pocos los minutos, ya que a los 6, Abal expulsó al segundo hombre en el rival (antes había sido expulsado Paglialunga, por una falta a Vangioni). Fue luego de la paridad numérica que la Lepra pudo hacer valer su experiencia. La defensa nunca sufrió, se hizo fuerte de arriba y cargó todas las pelotas con mucha intensidad. A esta buena actuación de la última línea, se le debe agregar el gran trabajo de Mateo en el medio y cuando se acopló a los defensores. Ya para la segunda mitad de la etapa complementaria Newell’s fue el único dominador. Pudo aprovechar los espacios y generar ocasiones de gol, sobretodo por el lado de Sperdutti que fue el más peligroso y redondeó una muy buena labor. Pero Newell’s no pudo quebrar el empate, más allá de todos los intentos, nunca se pudo dar la puntada final y fue empate en el estadio militar.
Un empate que no nos termina de convencer. Un empate que pudo haber sido más si hubiéramos atacado intensamente. Como dato positivo estamos más cerca del objetivo de la copa, hace 5 clásicos que no nos pueden ganar y el sin aliento quedó en promoción agudizando su problemita con el fantasma del descenso. Pasó un nuevo clásico, un nuevo empate con sabor a poco.
La reserva brilló en el clásico
Los pibes de Newell’s le dieron una gran paliza futbolística al sin aliento al ganarles 3 a 1.
Una actuación a destacar la de la reserva leprosa. En el aperitivo al choque crucial, los chicos de la Lepra fueron amplios dominadores del partido, con mucho futbol, mucho corazón y mucho baile. Los goles de Lema (de penal) y Denning (un golazo), determinaron el andar del primer tiempo. Ya en la segunda etapa, la Lepra le dio un autentico baile y lo selló Machuca, para el 3 a 1. Esos 5 minutos de puro “ole, ole” fueron la postal de un partido que muchos de estos chicos soñaron y que hoy se les hizo realidad. Bien por los pibes de Newell’s, que ya piden pista y nos generan gran expectativa.
La fiesta del pueblo leproso
“Somos locales con 4000”
Que decir de esta hinchada, que nunca para de alentar, que se hizo local con tan solo 3900 entradas. Una fiesta, una verdadera fiesta fue la de la Lepra en el silenciodromo.
Desde que se abrieron las puertas hasta que se fue el último hincha, la banda leprosa dejó en claro quien es el más popular y quien realmente es el orgullo de esta ciudad.
Además, la cuota original de todos los clásicos nos brinda la hinchada se hizo presente y creo que muy pocos se van a olvidar de esos minutos en donde el “buuu” del fantasma del descenso acaparó toda la atención de esta pobre gente sina que poco tiempo le queda en primera.
Fiesta Newell’s, los resultados no son obstáculos para nuestra pasión, ni las circunstancias de un partido, porque día a día demostramos que la hinchada de Newell’s Old Boys es la más grande del mundo. Gracias por hacernos sentir tan orgullosos.
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